Australiano de origen ucraniano – Médico de combate de la 92.ª Brigada. Parte 2
Esta es la segunda parte de la historia de Max, un australiano de origen ucraniano que llegó a Ucrania con su familia de vacaciones en 2021 y, tras el inicio de la invasión rusa a gran escala, decidió quedarse para defender la tierra donde nació.
Exenfermero, Max es hoy médico de combate y jefe de un grupo de evacuación médica de la 92.ª Brigada de Asalto Independiente, que lleva el nombre del atamán cosaco Iván Sirko. A lo largo de sus años de servicio, ha estado desplegado en gran parte del frente oriental.
En esta segunda parte, Max cuenta cómo ha cambiado la guerra desde que se incorporó a las Fuerzas Armadas de Ucrania: de las maniobras rápidas y los ataques mecanizados a gran escala a un campo de batalla cada vez más determinado por los drones, que ahora condicionan la forma en que los soldados se desplazan, combaten y sobreviven. También explica por qué Ucrania ha vuelto a convertirse en su hogar, qué les diría a los extranjeros que están considerando incorporarse al ejército y por qué cree que la experiencia de esta guerra podría definir el futuro de la guerra.
Cómo ha evolucionado la guerra
Max se incorporó a las Fuerzas Armadas de Ucrania al comienzo de la invasión rusa a gran escala, cuando el carácter de la guerra era muy diferente al que conoce hoy:
“Había muchas unidades móviles, maniobras rápidas y movimientos de flanqueo. Había mucho movimiento, no tanto de tomar terreno y reforzar posiciones como vemos ahora.”
Sin embargo, con el tiempo la guerra cambió. Esto fue especialmente evidente en la zona de Bajmut, donde, según Max, la guerra se convirtió en una auténtica carnicería:
“Teníamos posiciones estáticas y no había mucho movimiento de un lado a otro. La mayor parte del tiempo, los rusos tenían ventaja en cuanto a efectivos y artillería, y nosotros hacíamos todo lo posible para repeler sus ataques.
Avanzaban hacia nuestras posiciones, nuestros ametralladores abrían fuego y eran alcanzados de inmediato.
En aquel entonces no había muchos drones. Sí teníamos drones Mavic, con mecanismos sencillos para lanzar granadas y cosas por el estilo. Funcionaban bastante bien.”
Luego, alrededor de 2024, y especialmente en 2025, el carácter de la guerra volvió a cambiar. Hoy, según Max, los drones se han convertido en uno de sus elementos fundamentales:
“Ya no se ven muchos ataques mecanizados ni ataques masivos de infantería. Probablemente sería un suicidio. En cambio, ahora los soldados se desplazan en grupos pequeños y separados, tratando de llegar a sus posiciones.
Hay mucho caminar y mucho esperar a que pasen los drones. Ahora hay muchísimos drones.
Así que la guerra ha pasado de ser una guerra móvil a algo probablemente más parecido a la Primera Guerra Mundial.
Y ahora esto es el futuro.”
Ucrania se ha convertido en su hogar
Para Max, los años de servicio no solo han cambiado su comprensión de la guerra, sino también su relación con Ucrania:
“Sí veo un futuro aquí.
Llevo aquí el tiempo suficiente como para echar raíces. Ahora tengo un hogar.”
Por el momento, Max planea permanecer en Ucrania incluso después del final de la guerra:
“¿Podría volver a Australia? Sí, probablemente podría ir de vacaciones o algo así. Pero creo que me quedaré aquí.
He llegado a apreciar mucho este lugar.”
Lo que hay que saber antes de incorporarse
Max también habla sobre lo que pueden esperar los extranjeros que estén considerando incorporarse al ejército en Ucrania. Según su experiencia, no es imprescindible haber tenido experiencia militar previa. Los nuevos reclutas reciben formación antes de ser asignados a sus funciones:
“El proceso comienza con la formación básica, seguida de la incorporación a una unidad. Después, los nuevos militares pasan un tiempo familiarizándose con su unidad antes de continuar con una formación especializada para el puesto que hayan elegido.”
También señala que las consideraciones económicas pueden influir en la decisión de algunos voluntarios extranjeros. Según Max, muchos de los militares extranjeros que ha conocido comparan la remuneración que reciben en Ucrania con los salarios militares de sus países de origen. Sin embargo, en su opinión, la motivación económica por sí sola no debería ser la única razón para decidir incorporarse al ejército:
“Les pagan bastante bien en comparación con los militares de los países de los que vienen. Pero yo lo pensaría muy bien antes de venir aquí.
Si realmente estás decidido, si eres joven o quizá quieres alejarte de tu vida anterior, esta puede ser una gran experiencia para ti.”
Para Max, la guerra ya ha cambiado la forma en que ve su propio futuro:
“Ahora tengo un carácter diferente.
Creo que después de la guerra, esta experiencia me ayudará a aclarar muchas de mis prioridades: adónde voy a ir y qué voy a hacer después.”
La guerra del futuro
Max considera que la guerra actual no tiene un verdadero precedente, especialmente por la escala y la velocidad con las que se desarrolla la guerra con drones. Por eso, la experiencia y los conocimientos adquiridos hoy en el campo de batalla podrían influir en la forma en que se librarán las guerras del futuro:
“Con la guerra de drones, todo está evolucionando muy rápidamente. Así que después se convertirán en la principal fuerza de combate.
Si estás decidido a incorporarte, como he dicho, será una gran experiencia.
¿Qué más puedo decir?
¡Sigan el camino de los guerreros!”
Conoce más sobre la 92.ª Brigada de Asalto Independiente, que lleva el nombre del atamán cosaco Iván Sirko, e incorpórate a través de su sitio web oficial: recruiting-92.army
Texto: Dmytro Tolkachov
Vídeo, fotos: Dmytro Tolkachov, Oleksandr Bekker
Edición: Oleksandr Bekker