Crissfaca ILDU

“Ven preparado. Esto es una guerra, no una aventura” - Crisfaka, voluntario colombiano

Contador público certificado de profesión y exsoldado del Ejército colombiano por experiencia, Crisfaka nunca imaginó que Ucrania se convertiría en el siguiente capítulo de su vida. Impulsado por el deseo de hacer una contribución significativa, cruzó el Atlántico para incorporarse a la 47.ª Brigada Mecanizada Independiente “Magura” y pronto se encontró defendiendo la línea frente a los incesantes ataques rusos.

 

 

En esta entrevista, el colombiano reflexiona sobre por qué vino, cómo es realmente la vida en la línea del frente y qué debe saber todo voluntario extranjero antes de tomar la misma decisión.

 

 

 

La decisión de venir

 

 

Antes de llegar a Ucrania, Crisfaka ya tenía experiencia militar: había servido durante tres años en el Ejército colombiano. Aunque dejó el servicio militar hace una década, el inicio de la invasión rusa a gran escala lo llevó a empuñar las armas nuevamente, esta vez para apoyar a Ucrania:

 

 

“¿Por qué decidí venir? Porque sentí la necesidad de hacer mi propia contribución, aunque fuera pequeña, para ayudar a este país. Para conocerlo, aprender algo nuevo y contribuir con el pueblo de Ucrania.”

 

 

 

Entrenamiento y preparación

 

 

Al incorporarse a su unidad, Crisfaka completó un intenso programa de entrenamiento dirigido por instructores ucranianos junto con veteranos colombianos. Según el combatiente, la preparación les proporcionó una base sólida antes de su despliegue:

 

 

“Entrenamos con todo tipo de armas: desde fusiles, lanzagranadas y RPG hasta minas antitanque. Disparamos y detonamos un poco de todo. Gracias a Dios, ahora estamos bien preparados.”

 

 

 

Idioma y comunicación

 

 

Al principio, la comunicación en la unidad ucraniana dependía en gran medida de los intérpretes. Sin embargo, después de cuatro meses en el país, las cosas se hicieron mucho más fáciles:

 

 

“El tiempo ha ayudado. Hemos aprendido muchas palabras, desde los saludos básicos hasta cómo decir ‘agua’. Poco a poco, uno aprende todo.

 

 

Así que ahora, con gestos y comprensión mutua, el intérprete ya no es tan necesario. Ya no lo necesitamos con tanta frecuencia.”

 

 

 

Primer despliegue de combate

 

 

Inmediatamente después de completar el entrenamiento, el voluntario fue enviado a su primera misión, que duró 58 días:

 

 

“Durante ese tiempo, llevamos a cabo lo que en Colombia llamamos ‘control territorial’, mientras que aquí se conoce como ‘mantener la línea’: vigilar una zona determinada e impedir que el enemigo avance.

 

 

En mi caso, pasé meses repeliendo ataques con mi AR-15. Tuvimos que combatir a los rusos a corta distancia, causarles bajas y lidiar constantemente con los drones: había muchísimos.

 

 

Así fue como logramos resistir durante esos 58 días.”

 

 

 

La mayor amenaza: los drones

 

 

Según Crisfaka, los drones se han convertido en el aspecto más peligroso de la guerra moderna:

 

 

“Lo más difícil son los drones: drones, drones y más drones.

 

 

En cuanto a la artillería enemiga, todavía puedes hacerle frente porque no es tan precisa. Pero un dron te detecta, localiza con precisión tu posición y ataca de inmediato. En ese momento, prácticamente no puedes hacer nada.”

 

 

 

Consejos para futuros voluntarios

 

 

Basándose en su propia experiencia, el voluntario colombiano ofrece un consejo directo a cualquiera que esté considerando unirse a la lucha en Ucrania:

 

 

“Ven preparado, entendiendo que esto es una guerra real, no una aventura. No estamos aquí de paseo.

 

 

Esto es una guerra y es extremadamente difícil. Pero si haces bien tu trabajo, sigues las órdenes y sabes leer el terreno, créeme: saldrás adelante y sobrevivirás.”

 

 

 

Obtén más información sobre la 47.ª Brigada Mecanizada Independiente “Magura” y únete a ella en su sitio web oficial: https://47.army/

 

 

 

Texto: Dmytro Tolkachov

 

Video, fotos: Volodymyr Patola, Dmytro Tolkachov

 

Edición: Oleksandr Bekker